Hannelore Grosser
La Conexión
Este proyecto artístico se gestó a mediados del 2023 a partir de un conflicto medioambiental en el territorio que habito, por la defensa del perímetro que protege a la Laguna Price como humedal urbano en la comuna de Hualpén. A partir de esta situación, me pongo en contacto con Amigos del Humedal Price y las juntas de vecinos del sector. De esta manera, planificamos realizar una intervención artística en el borde del humedal con la finalidad de educar y sensibilizar a la comunidad en la temática que acontecía.
Posteriormente, comencé mi investigación a través de otros defensores ambientales del Gran Concepción, para ir configurando una serie de visitas a terreno y otras instancias de acercamiento y diálogo donde pude conocer, recorrer y observar los diferentes humedales con sus amenazas: rellenos, inmobiliarias, contaminación de aguas, basurales, perros callejeros, entre otras. Fui tomando conciencia de que todos estos cuerpos de agua se conectan y se nutren del río Biobío.
Así surge una necesidad de utilizar mi propio cuerpo para encarnar la problemática del lugar y dar voz a mi territorio.
«La Conexión. La ruta de los humedales en Wallpen» busca recuperar los diálogos íntimos entre el cuerpo, el territorio y la memoria del entorno en el cual habito. Utilizo la performance, la fotografía y el arte textil para visibilizar la ruta de los humedales desde la Laguna Price hasta la Caleta Lenga, una red de aguas interconectadas de casi 11 kilómetros, ubicadas en la comuna de Hualpén, región del Biobío, Chile.
Como artista, invoco, unifico y encarno al espíritu del humedal, utilizando el trance chamánico con una máscara, un tambor y objetos sagrados, evocando la memoria de sus aguas para recorrer a pie su territorio, dispuesta a ser un puente o un canal que exprese sus necesidades y vulneraciones, dando cuenta de la urgencia del cuidado y la protección de los cuerpos de agua frente a la crisis ambiental que vivimos.
La propuesta nos conduce a visualizar el vínculo entre lo no visible y lo visible, entre lo real y lo imaginario, entre el mundo espiritual y el mundo tangible. Inspirada en la capucha feminista y las pancartas de las marchas, creo la estética del vestuario, los lienzos y los bastidores que elaboro a partir de diferentes técnicas textiles. Revindico mi propia historia y herencia de mis abuelas y mujeres de la familia que, a través de la costura, el tejido y el bordado, representan simbólicamente la posibilidad de trasformar y reparar la realidad que han vivido. Así también su poética, destacando conceptos fundamentales del ecofeminismo, donde las violencias de género y las del cuerpo-tierra son similares, pero en diferentes escalas.
El registro fotográfico de este proyecto fue realizado por Pola Berroeta y Javiera Toro, con más de 200 imágenes de las cuatro performances.
Los humedales han sido parte de mi imaginario y de mi historia de vida. De muy pequeña, atravesaba a pie el Humedal Boca Maule en el sector de Camilo Olavarría para ir a jugar al Estadio Schwager, en Coronel. De adolescente, era el paisaje que observaba a diario desde mi ventana y por donde también salía a correr. En mi adultez, tuve de patio un santuario de aves en Fairbanks, Alaska. Y, hace 12 años, soy vecina de Hualpén, donde vivo a pocos metros del Humedal Price.
Hannelore Grosser
Mujer medicina, artista visual y arteterapeuta clínica
El conflicto territorial despertó el dolor de mi propia herida,
poner el cuerpo para que los espíritus se manifiesten…
El agua mueve mis aguas,
mi sangre, mis lágrimas, mi saliva, mi orina, mis secreciones,
cierro los ojos y siento la herida del territorio en mi propio cuerpo,
un corte abierto que une el corazón con el vientre,
me gustaría coserla yo misma para poder sanarme,
a veces imagino que me la tapo con tierra y
con un ungüento de plantas logro que cierre y cicatrice,
la coso y hasta se hace pequeña, ínfima, casi desaparece.
Pero después percibo algo amargo en mi garganta que baja
es que nuevamente se abre y
todo eso que estaba adentro sale y
vuelvo a sentir que duele,
que hay q sacar lo malo, lo podrido, lo que está generando el vacío.
Entro por la misma herida y llego al vacío,
un cosmos que me abruma,
silencio que se escucha y soledad que libera,
nado en su infinito mar, me duermo en su quietud,
las aguas entran y salen limpiando mi herida,
recorro mi territorio, vuelo por encima,
camino por las partes que ya no están, que están distintas,
que solo existen en ese pasado que añoro con nostalgia.
Vuelvo desde esa gran herida a la mía propia
reviso el desamparo, el abuso, la poca valoración,
el estar criando y cuidando sola
y sangro,
el río sangra,
la tierra sangra,
el bosque sangra,
la montaña sangra,
el humedal sangra…
Una misma herida, un mismo cuerpo.
Video
Chimalfe